La muerte súbita puede dar señales

La muerte súbita puede dar señales

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Clinica Suizo Argentina

Según estadísticas internacionales de los pacientes que se presentan con una muerte súbita, la mitad tuvo síntomas premonitorios, es decir,  que en cierta forma hubo avisos. Sin embargo, esto no ocurre en la mayoría de los casos, sino fundamentalmente durante la práctica de deporte. Entre las señales se encuentran: los desmayos a repetición, las palpitaciones y dolores de pecho. Además, hay que tener en cuenta que dichas señales suelen ser intraesfuerzo, es decir, durante la actividad física. Estos signos de alerta son suficientes para realizar una consulta inmediata con el especialista. En el caso de que los síntomas aparezcan cuando no se está haciendo ejercicio también debe realizarse una consulta con el pediatra que evaluará y derivará a un especialista.

La muerte súbita es el deceso de una persona, independientemente de su edad, que ocurre de manera inesperada y en ausencia de signos o síntomas de algún problema médico en un tiempo variable. En el mundo mueren 17 millones de personas a causa de afecciones cardiovasculares, y el 10% corresponde a muerte súbita, casos que suelen duplicar a los decesos por sida, cáncer de mama y de pulmón.

Si bien los episodios de muerte súbita son mucho más frecuentes en adultos, en los últimos años, se han presentado en los medios de comunicación varios casos, principalmente en deportistas jóvenes. La incidencia de muerte súbita en niños oscila entre 1 y 6 chicos por cada 100 mil al año.  La mayoría de las veces se presenta en los pacientes pediátricos entre el nacimiento y los 18 años y esto se puede extender hasta los 35 años, porque luego de esa edad está más relacionada con patologías de la vejez.

La causa de muerte súbita más frecuente en niños son los problemas cardíacos que pueden ser catalogados en distintos tipos. Por ejemplo, un engrosamiento anormal del músculo cardíaco que se llama miocardiopatía hipertrófica, la cual conlleva riesgo variable de acuerdo con cada persona que porta la enfermedad de padecer una muerte súbita. A veces la muerte súbita se da en personas con corazones estructuralmente normales que no tienen problemas musculares ni vasculares visibles, que no tienen nada microscópicamente visible pero que sí trastornos eléctricos primarios. El ritmo que lleva a la muerte es una arritmia muy rápida de los ventrículos que es la fibrilación ventricular. Las arritmias muchas veces son desencadenadas por los defectos de los impulsos eléctricos. El caso más grave de este tipo es la fibrilación ventricular que se trata del ritmo terminal más frecuente que genera la muerte, independientemente de la causa subyacente. El paciente que tiene miocardiopatía hipertrófica muchas veces puede fallecer a causa de una arritmia y quienes sufren defectos eléctricos primarios que aumentan los riesgos de padecer arritmias, hacen eventos cardiacos en consecuencia de este tipo de arritmia.

Tenemos que hacer deporte para evitar la muerte súbita cuando como riesgo en la vejez porque baja la presión, el colesterol, entre otros. Lo que ocurre que determinadas enfermedades hay restricciones en cuando al deporte, impacto, competición.

Las cardiopatías congénitas también pueden generar muerte súbita. Es por eso que antes de realizar un deporte de alto rendimiento hay que ir al pediatra quien realizará una interrogación y  controles regulares como la toma del pulso y presión y será quien valorará la consulta con un cardiólogo infantil para realizar un electrocardiograma. De no hacer deporte profesional, el interrogatorio y el examen físico son suficientes.

Algunos creen que la realización de un ecocardiograma y un electrocardiograma son un cheque en blanco para que no les suceda nada malo, pero los métodos de screening tienen limitaciones, puede ocurrir la muerte súbita pese a tener dichos estudios bien.

La importancia de la capacitación
Podemos hacer mucho más para prevenir los resultados fatales frente a los episodios de la muerte súbita. Lo principal es que la gente se capacite y certifique en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) para que, tanto en la calle o en cualquier sitio, puedan asistir al paciente de forma urgente.

Un minuto de demora en la atención es un 10% menos de chance de sobrevida. Por lo que, de intervenir de forma rápida, se puede salvar a las personas en un 90% de los casos.

Además de la importancia de la existencia de desfibriladores en todos los lugares públicos en los que pueda existir gran aglomeración de personas, también es fundamental la educación sobre el tema. En el último año del colegio secundario los chicos deberían recibir capacitación en RCP.

Debemos recordar que el 50% de los pacientes que tienen muerte súbita extrahospitalaria son por infarto agudo de miocardio. De ese porcentaje, más del 90% no llega a tiempo al hospital. Por eso insistimos en la atención primaria urgente cuando el hecho ocurre fuera de una institución médica (en la calle, en el trabajo, etc.) y con testigos quienes tienen que llamar de inmediato al sistema de emergencias y tratar de mantener al paciente con vida mediante las técnicas de RCP.

*José Moltedo, cardiólogo infantil, coordinador de Electrofisiología Pediátrica De la Clínica y Maternidad Suizo Argentina. MN 93088

Web

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PRENSA
Betiana Fernández Martino
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