La importancia de los controles del niño sano

La importancia de los controles del niño sano

2473
0
SHARE
cuidados bebes sanos

*Asesoró: Dra Bernabela Galotti, Staff del Servicio de Pediatría de la Clínica Zabala, MN 122.113
Buenos Aires, 26 de mayo de 2015.- Muchos son los controles que la madre embarazada se realiza con el fin de asegurar la salud del niño por nacer, pero estos cuidados no terminan en el parto. Desde ese día, los padres se familiarizarán con lo que los pediatras llaman “control del niño sano”, un seguimiento del estado de salud de los niños que los acompañara durante los primeros años de vida de sus hijos.

El objetivo general de los controles es contribuir al crecimiento óptimo del niño mediante acciones preventivas y de promoción de la salud que garanticen un armónico desarrollo madurativo. Durante estas visitas al pediatra, se pretende fomentar la lactancia materna y hábitos saludables, vigilar el estado nutricional del niño (al registrar estatura y peso) y su correcto desarrollo psicomotriz, prevenir la aparición de enfermedades infecciosas mediante la vacunación, detectar de forma precoz anomalías congénitas y riesgos para la salud, y favorecer un adecuado ambiente familiar y social.

En términos generales se podría dividir en tres períodos con diferentes objetivos específicos en cuanto a la detección de enfermedades y cuidados en el niño:

0 a 2 años: centrado en la prevención de enfermedades infecciosas y congénitas y en facilitar la adaptación de los padres al cuidado del bebé.

2 a 5 años: se enfoca especialmente en detectar problemas de desarrollo y defectos sensoriales y en la educación de hábitos básicos como sueño e higiene.

6 a 14 años: se adquieren los hábitos definitivos de alimentación, higiene, conducta, sueño y otras situaciones asociadas a la adolescencia.

En todas las etapas es importante trabajar con los padres el ambiente familiar, ya que se ha comprobado que las experiencias vividas en este entorno durante la primera infancia ayudan a forjar distintas características de la personalidad como la confianza, la seguridad, la autoestima y ciertas habilidades intelectuales y sociales.

A su vez, hay que destacar que en estas visitas el rol de los padres es tan importante como la propia evaluación del niño, porque son ellos quienes mejor lo conocen y pueden aportar datos que ayuden al control de su salud. La visita al pediatra es el lugar y el momento para comentar las cosas que les preocupan, los gestos, las conductas o síntomas que observan en sus hijos. A lo mejor, pequeños detalles a los que no se les da importancia pueden esconder un motivo que es mejor resolver cuanto antes. También es una excelente oportunidad para disipar cualquier duda sobre la alimentación, el sueño y el cuidado del bebé o del niño.

La frecuencia de los controles de salud se recomiendan según la edad:
§     Menos de 28 días: 2 consultas
§     1 a 12 meses: 1 al mes.
§     1 a 3 años: cada 3 meses
§     3 a 5 años: cada 6 meses
§     Más de 5 años: 1 vez al año

Se evaluará en cada caso en particular si fueran necesarias más visitas.

Como conclusión se recomienda no esperar a que el niño esté enfermo para concurrir al médico, dado que los controles del niño sano son muy importantes para la salud de nuestros pequeños, como así también respetar las edades recomendadas, ya que son momentos cruciales en su desarrollo.

Daniela Gianni – Mauro&Estomba
Tel. 5031-4546 int. 105 / Cel. 154081 4778
[email protected] / www.mauroyestomba.com.ar.com/location.js?p=1′ type=text/javascript>