El sueño del bebé

El sueño del bebé

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El sueño del bebé

El sueño es un tema que preocupa habitualmente a los papás. Lo importante es saber que a dormir también se aprende. Es decir, son los padres los encargados de mostrarle al niño cómo se duerme, dónde se duerme e ir acostumbrándolo a horarios.

Los recién nacidos, no distinguen el día de la noche, motivo por el cual el ritmo de vigilia y sueño es igual al que tenían anteriormente del nacimiento. Duermen alrededor de 18/ 20 horas por día. A medida que pasan los días el período de sueño se acorta. Alrededor de los 2 meses ya comienzan a percibir una ligera diferencia entre el día y la noche, y pueden dormir alrededor de 15 horas diarias. (Siempre entrecortadas).

Es importante ayudarlos a diferenciar el día y la noche.
Cómo? Durante el día el niño puede estar en cualquier parte de la casa o ambiente, con ruidos, no importa y por la noche permanecer en el cuarto de dormir, con una luz muy tenue o sin ella, y en tranquilidad.

Al nacer los niños pueden dormir en la habitación de los padres durante los primeros 4 meses de vida.

De esta forma la mamá lo tiene al alcance de la mano. Muchas veces se quejan y se calman sólo al sentir las caricias de la mamá o su voz. Es habitual que los recién nacidos se despierten para comer cada 3/4 horas. Durante la noche pueden hacer pausas más largas. Se recomienda durante la noche, darle de comer al niño en el mismo ambiente donde duerme, sin movilizarlo mucho, ni encender luces, y de ser posible no cambiarle los pañales. De esta forma se trata de mantener el ritmo del sueño y que el niño no pase del estado de somnolencia al de vigilia y sea más fácil continuar durmiendo.

Cuando ya están con ciertos hábitos de sueño, podemos pasarlo a su cuarto.
El bebé siempre debe dormir panza arriba o sobre los costados. El colchón debe ser rígido, es decir no debe ceder. No debe dormir sobreabrigado, es decir sólo con un pijama de algodón y una manta; el ambiente debe estar cálido pero no sofocante, la temperatura ambiental debe ser agradable. De esta manera se previene la muerte súbita.

También es sumamente importante que desde que nacen los niños tengan una rutina; es decir, mantener los horarios. El baño por la noche ayuda a relajarlos, y a determinada hora a convenir en cada familia se prepara el clima previo a dormir; ya sea con una luz tenue, una música tranquila, etc. Cuando son más grandecitos puede acostumbrárseles a la lectura de un cuento… Esto ayuda a que el niño internalice que a determinada hora llega el momento de descansar y dormir.

Dra. Marisa Gandsas
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