La tos convulsa o pertussis es una
enfermedad respiratoria provocada por la bacteria
Bordetella pertussis que se caracteriza porque el
paciente presenta fuertes accesos de tos que se
reiteran varias veces al día y pueden llegar
a durar hasta 30 minutos. En los más pequeños
la tos suele ser tan intensa que genera grandes
dificultades para respirar. Además, al inhalar
se necesita hacerlo con tanta fuerza que la respiración
provoca un silbido en el pecho y por lo general
luego del ataque de tos se presentan vómitos.
Para hacerle frente a esta enfermedad altamente
contagiosa, nuestro país decidió a
fines del año pasado incorporar al Calendario
Nacional de Vacunación una nueva dosis a
los niños de 11 años. Esta medida
de protección es utilizada en otros países
pero existen además otras estrategias como
la denominada “capullo”, que opta por
la vacunación de los adultos que rodean a
los recién nacidos, brindando una barrera
de seguridad como si fuera un capullo. Costa Rica
por ejemplo, ha adoptado esta medida vacunando a
la mamá ni bien nace su bebé con muy
buenos resultado a la fecha, habiendo bajado la
incidencia de la enfermedad. Esta decisión
también puede ser tomada de manera individual
y cada adulto vacunarse con el fin de proteger a
los más pequeños.
En el caso de nuestro país, el Ministerio
de Salud a partir de una recomendación de
la Comisión Nacional de Inmunizaciones decidió
aplicar el refuerzo a los 11 años luego de
observar el siguiente panorama a nivel país:
1- Cuadro clínico de la enfermedad: el paciente
pediátrico presenta un cuadro clínico
muy claro ya que la tos es tan fuerte que muchas
veces hace apneas y se queda sin respiración,
facilitando al médico un rápido diagnóstico
de la enfermedad y rápido tratamiento. Pero
en los chicos más grandes, adolescentes y
adultos el cuadro no es tan claro y muchas veces
la tos es atípica, por lo que se contagia
mucho en el período catarral. En este sentido,
se genera un diagnóstico tardío con
el consecuente comienzo tardío del tratamiento.
2- Tipo de vacuna: como muchas otras vacunas que
requieren refuerzos cada cierta cantidad de tiempo,
las vacunas contra la tos convulsa no confieren
inmunidad a largo plazo: los anticuerpos bajan con
el tiempo, a los cinco años la protección
puede haber disminuido un 50%, lo que exige refuerzos
periódicos.
3- Cobertura de vacunación en el país:
a pesar de que actualmente se presenta un nivel
nacional de cobertura que supera el 90%, existían
ciertas áreas del país con menores
niveles de vacunación que el promedio.
A partir de este análisis y teniendo en cuenta
que el grupo más afectado es el de los menores
de 6 meses que aún no han completado su esquema
de vacunación (la 1º dosis se aplica a los
2 meses, la 2ª a los 4 y la última a los
6 meses de vida) se debía pensar en una estrategia
que protegiera a los más pequeños,
ya que se estaban detectado casos en adolescentes
y adultos que podían ser transmisores directos
para los más chicos y no estaban siendo detectados
a tiempo por las características sintomatológicas.
La estrategia adoptada fue entonces agregar un refuerzo
a los 11 años, edad en que se completan esquemas
con la Triple Viral y la Hepatitis B. Esta edad
representa el momento en que se prepara al incipiente
adolescente para su vida futura, y teniendo en cuenta
que aún asiste al pediatra, era el momento
clave para fortalecer también la protección
contra pertussis y otros agentes. Además,
el país vacuna al equipo de salud que tiene
contacto directo con el grupo de pacientes pediátricos.
Es interesante destacar que a nivel individual cada
adulto sano puede colaborar también con esta
estrategia de protección aplicándose
un refuerzo de la vacuna triple bacteriana acelular,
ya que pueden haber sufrido la enfermedad y esto
no implica que no la vuelvan a tener o sobre todo
porque han perdido los anticuerpos protectores con
el tiempo. Para esto existe actualmente una vacuna
que además de incluir la Doble Adultos (que
se debe aplicar cada 10 años y protege contra
la difteria y el tétanos) protege contra
la tos convulsa.
Por lo tanto, es importante considerar que, cuando
el bebé nace, tanto la mamá (siempre
en post parto) como el papá (o los convivientes
más cercanos) pueden aplicarse este refuerzo
de vacuna triple bacteriana acelular para evitar
que su bebé se vea afectado por la enfermedad.
Calendario Nacional de Vacunación Tos Convulsa
· 2 meses: primera dosis (Pentavalente: difteria,
tétanos, pertussis / tos convulsa, Hepatitis
B, Haemophilus influenzae b)
· 4 meses: segunda dosis (Pentavalente)
· 6 meses: tercera dosis (Pentavalente)
· 18 meses: refuerzo(Cuádruple: difteria,
tétanos, pertussis / tos convulsa, Haemophilus
influenzae b)
· 6 años (ingreso escolar): segundo
refuerzo (Triple Bacteriana: difteria, tétanos,
pertussis / tos convulsa).
· 11 años: tercer refuerzo (Triple
Bacteriana Acelular: difteria, tétanos y
pertussis /tos convulsa)
Por la Dra. Ángela Gentile, Jefa del Departamento
de Epidemiología del Hospital de Niños
Ricardo Gutiérrez.
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con Mauro & Estomba
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Martina Sánchez - msanchez@mauroyestomba.com.ar
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