Los jugos artificiales son masivamente consumidos
en la infancia por diversas razones, las creencias
familiares, los factores económicos y la
preferencia de los niños (colores atractivos
y sabor dulce) En los últimos 10 años
el consumo de refrescos comerciales se ha incrementado
y la población infantil representa un sector
importante de los consumidores. El mercado de las
bebidas dulces no alcohólicas se encuentra
en franca expansión y dista a veces, de ser
saludable o natural como se muestra en los envases
o en los avisos comerciales.
El reemplazo del agua pura por otros fluidos de
alto contenido calórico o energético
es capaz de producir una amplia variedad de síntomas
como inapetencia, trastornos del crecimiento o mal
progreso de peso, diarrea crónica inespecífica
(prolongada), escape de gases y caries dentales.
El dolor abdominal recurrente puede aparecer entre
el primer y cuarto año de vida, por mala
absorción de fructosa y sorbitol, componentes
habituales de los jugos, también puede asociarse
con diarrea leve y/o intermitente.
En períodos de calor intenso o de gran actividad
física, el volumen de jugo que se consume
diariamente puede ser elevado. La alimentación
infantil requiere un aporte equilibrado de diversas
sustancias, cualquier alimento aislado consumido
en exceso puede generar alteraciones del balance
nutricional y repercutir sobre el crecimiento.
Un estudio realizado en Gran Bretaña demostró
que más del 30 % de los niños entre
6 meses y 5 años nunca beben agua y la mayor
parte de los líquidos que ingieren son jugos
artificiales con alta cantidad de energía
por unidad de volumen, provocando inapetencia. Si
se disminuye la energía aportada por la fracción
líquida de la dieta, se logra incrementar
el apetito.
El estudio mencionado refleja que gran parte de
la población infantil no toma agua pura en
forma cotidiana y que es reemplazada por los refrescos
(nombre genérico para designar a los jugos
en polvo o para diluir) La razón más
aludida en la encuesta, fue simplemente que a los
niños no les agradaba el sabor del agua.
Ante esto, es importante tener en cuenta que los
gustos de los niños son condicionados por
las elecciones y preferencias de los padres y que
además, están rodeados de otros condicionamientos
inconscientes. Actualmente existe una fuerte penetración
de la industria alimentaria a través de los
medios masivos de comunicación, que mediante
la promoción televisiva de determinados productos
ha condicionado cambios en los hábitos alimentarios
y en los patrones de consumo.
Datos para tener en cuenta, pensar y decidir...
Para disminuir los costos de fabricación
la mayoría de los jugos sintéticos
han reemplazado en su composición total o
parcialmente, el azúcar por edulcorantes
como sacarina, ciclamato y aspartamo. El punto es
grave, no sólo porque hay una tendencia a
cambiar el agua por el refresco, sino porque la
mayoría de estos productos, no son rotulados
como dietéticos o "diet" y además,
no se especifica que se desaconseja el consumo en
niños menores de 2 años y en mujeres
embarazadas. Los edulcorantes pueden estar presentes
en otros alimentos consumidos en forma habitual
por niños y bebes como yogures, postres,
lácteos en general, golosinas, chicles y
helados. Es importante entonces revisar la composición
de cada producto que le ofrecemos a nuestros hijos,
debido a que estas sustancias deben figuran en forma
obligatoria en la lista de ingredientes, donde pueden
aparecer con su nombre completo o con su denominación
en el código de alimentos, a saber:
E952 = Ciclamato (Ácido ciclámico
y sus sales de sodio y calcio). Edulcorante artificial
utilizado desde 1950. No se conocen aún muy
bien sus efectos. En humanos se ha dicho que interfiere
en la síntesis de las hormonas tiroideas
y puede producir alergias. Según la OMS podría
tener potencialidades cancerígenas y efectos
mutágenos, por lo que los ciclamatos están
prohibidos en Estados Unidos, Japón, Gran
Bretaña y Francia desde 1970.
E954 = Sacarina y sus sales de sodio, potasio y
calcio. Es 350 veces más dulce que el azúcar.
Está prohibido en Francia y en Canadá,
en Estados Unidos es obligatorio poner en la etiqueta
de los productos que contienen sacarina, un mensaje
de advertencia como: "Este producto contiene
sacarina, de la que se ha determinado que produce
cáncer en animales de laboratorio" o
"el uso de este producto puede ser peligroso
para la salud".
E951 = Aspartamo: De origen químico, fue
descubierto en 1965 y se usa desde 1983 como edulcorante
en muchos productos de gran consumo. Es el edulcorante
más extendido en el mundo porque fue incorporado
a grandes marcas de bebidas. Su toxicidad está
siendo objeto de encendidas polémicas en
Estados Unidos.
Para que las bebidas sean más deseables y
atractivas poseen en general colores intensos, la
tartrazina es el principal colorante de los jugos
artificiales, pero también está presente
en flanes, gelatinas, postres, galletas, helados
y caramelos. Su estructura química está
emparentada con la aspirina y está prohibida
en Grecia (desde 1984) y en Nueva Zelanda. Todos
los jugos concentrados de naranja y pomelo que se
comercializan en nuestro país, tanto líquidos
como en polvo (ampliamente consumidos por niños
y aún bebés) contienen este colorante.
A excepción de los jugos de fruta envasados
100 % puros.
Si bien es un colorante artificial "permitido",
frecuentemente puede provocar eczemas cutáneos,
espasmo bronquial, reacciones alérgicas en
personas asmáticas o sensibles a la aspirina,
picazón, rinitis, hiperactividad, migraña,
insomnio y trastornos del sueño en los niños.
Debe ser tenida en cuenta en casos de urticaria
crónica y en niños con hiperactividad,
para lo cual se recomienda evitar esta sustancia,
leyendo cuidadosamente las etiquetas y evitando
alimentos o medicamentos de color amarillo o anaranjado
(artificial) Ya sea con el nombre completo o con
sus códigos internacionales E102, amarillo
5 ó FD y C
Conclusiones
* Los jugos artificiales, las gaseosas y las bebidas
azucaradas aportan "calorías vacías".
* Si los niños son condicionados tempranamente
en la vida con líquidos dulces de alta carga
energética pueden decrecer el apetito e alterar
el ciclo hambre-comida-saciedad y tener dificultades
para aumentar de peso.
* Es importante favorecer el consumo de agua pura,
la mejor forma de hacerlo es con el ejemplo.
* Disminuir el consumo de gaseosas para ocasiones
especiales, salidas o paseos, cumpleaños,
etc.
* Es aconsejable leer cuidadosamente las etiquetas
y evitar los jugos concentrados de naranja o pomelo,
de color amarillo o anaranjado (artificial), tanto
líquidos como en polvo, fundamentalmente
en bebes, niños menores de 2 años
y en aquellos que presentan urticarias en piel,
rinitis alérgica e hiperactividad.
* Promover y favorecer el consumo de jugos de frutas
naturales y licuados, antes que los jugos sintéticos.
* La bebida de elección para las
mujeres embarazadas es el agua mineral, conviene
evitar consumir jugos y gaseosas "diet",
dado que aún existen conceptos poco claros
o en discusión.
* Leer los ingredientes o composición de
los jugos y recordar que los menores de 2 años
no deben consumir edulcorantes, sobretodo ciclamato
y sacarina.
Silvina Cuartas
Médica Pediatra
E-mail: scuartas@intramed.net.ar