| Es
alarmante la baja ingesta de frutas o verduras en
cantidad y variedad, que llega en algunos casos a
menos de una ración por día. Se considera
un objetivo saludable que la dieta de los adultos
incluya 5 ó más raciones diarias de
frutas, incluyendo legumbres y verduras. Se considera
prudente que los niños mayores de 2 años
progresen hacia ese modelo de alimentación.
Una ración de fruta es definida como 3⁄4
de vaso de jugo, media fruta ó 1⁄4 de
taza de frutas secas y una ración de vegetales
equivale a una taza de vegetales crudos ó 1⁄2
taza de vegetales cocidos.
Un estudio realizado en EE.UU por Krebs-Smith y colaboradores
muestra que los niños pequeños de ambos
sexos, consumen alrededor de una ración frutas
por día y los adolescentes solamente media
ración por día.
Objetivo
El objetivo de este artículo es que el niño
pequeño se familiarice con los nombres y los
colores de las distintas frutas, como una estrategia
más, para fomentar el consumo de alimentos
naturales en la infancia. A través del juego
las tendrá presentes y a la hora del postre
o de una colación rápida, puede ser
una opción más. Difundir el consumo
de “fruta líquida” o sea en forma
de jugos y licuados.
El tercer año de vida es de fundamental trascendencia
desde el punto de vista alimentario. Es la etapa donde
el niño busca la independencia y la reafirmación
de su yo, aparece una “etapa de rebeldía”
donde surgen predilecciones y preferencias marcadas.
Por eso los adultos deben dar el ejemplo y cuidarse
de manifestar ante él, rechazo por alimentos
nutricionalmente importantes. A partir de esta edad,
en el jardín de infantes y en la escuela, la
maestra puede cumplir un rol importante, señalando
determinados alimentos beneficiosos y saludables.
Materiales
Seis láminas con frutas de material con cuerpo
(uvas, pera, manzana, naranja frutilla y banana) que
pueden ser usadas para distintas actividades: relatos,
identificar colores, nombres, formas de comerlas o
combinaciones. Se puede armar equipos con el nombre
de las frutas (según las elecciones de cada
niño) para definir otros juegos o colocar sobre
las mesas a la hora de la merienda.
Conclusión
No existe un alimento bueno o malo sino un estilo
de alimentación saludable. Si bien comer es
una condición instintiva, se debe aprender
a comer sano y esto debe hacerse desde la infancia.
Las primeras experiencias escolares pueden resultar
un lugar adecuado para orientar y enseñar a
los niños a elegir los alimentos más
naturales.
Alimentación Infantil
La importancia de ofrecer frutas a los niños
Las frutas contienen agua, vitaminas, antioxidantes,
minerales y fibra, por eso ayudan a hidratar y aportar
energía al organismo. Es una conducta saludable
comenzar el día consumiendo una fruta o un
jugo de fruta natural. Además estos alimentos
carecen de colesterol. Más de la mitad de la
vitamina A y prácticamente toda la vitamina
C que necesitamos, la proporcionan las frutas. Las
vitaminas E y C, tienen poder antioxidante.
Los jugos naturales o licuados, pueden resultar una
alternativa rápida, para completar una alimentación
natural, saludable y nutritiva. Los jugos recién
exprimidos son de gran valor nutricional, con alto
contenido de vitamina C, no así los jugos elaborados,
cuyos aportes nutricionales son escasos. En el caso
de los licuados, la licuadora separa el jugo de las
fibras y el cuerpo recibe la máxima cantidad
de sustancias nutritivas directamente.
Las sustancias que dan color y sabor a las frutas
son los flavonoides, polifenoles, betacarotenos y
carotenos que ejercen un papel importante en la prevención
de enfermedades cardiovasculares, el cáncer
y el envejecimiento. La vitamina C incrementa la asimilación
de hierro, calcio y fósforo. Las frutas más
ricas en vitamina C por cada 100 gr. son: naranja,
pomelo, limones que contienen 40 a 50 mg, melón
25 mg, manzana10 mg y banana 7 a 10 mg. Consumir frutas
cítricas regularmente (naranjas, pomelos, limones,
etc.) ayudará a los niños, a obtener
la vitamina C que necesitan.
Ofrecer a los niños fruta en forma frecuente
y reiterada desde pequeños, los familiariza
con el sabor y la textura. Los cítricos aportan
vitamina C y son importantes antioxidantes; la manzana
contiene sorbitol, azúcar y también
aporta antioxidantes, además actúa regulando
nuestro intestino. La frutilla contiene diversos minerales
y vitaminas del grupo C y B; el kiwi es rico en vitamina
E, C y ácido fólico. Las vitaminas hidrosolubles
como la B y C no se almacenan en el organismo, por
lo tanto es necesario comer alimentos que las contengan,
como las frutas.
Las frutas son ricas en fibra, entre ellas las peras,
las frutillas, las manzanas, los cítricos,
las uvas (sobre todo en forma de pasas) ayudando a
regular el ritmo intestinal y evitar la constipación.
Presentan un alto contenido de agua (entre el 80 y
el 90 % de su peso), constituyen una manera ideal
de hidratación; aportan energía en forma
de hidratos de carbono simples (fructosa, sacarosa
y glucosa) que son muy asimilables por el organismo.
Consejos saludables
· Pelar o lavar perfectamente las frutas, antes
de consumirlas.
· Elegir fruta fresca y madura. Descartar la
fruta, aún verde, golpeada o sobre madurada.
· En caso de licuar o procesar la fruta, la
misma debe estar cruda.
· Se debe quitar las semillas, antes de ofrecer
fruta a los niños pequeños.
· Es más aconsejable beber los jugos
recién hechos, para aprovechar al máximo
las vitaminas.
Conclusiones
· Los jugos y licuados, son de fácil
elaboración, con alto valor nutritivo, siendo
una forma original y divertida de ofrecer frutas a
los niños.
· Es importante aprovechar las frutas de cada
temporada para obtener las mejores combinaciones frutales
y sus mezclas.
· Los licuados pueden resultar más nutritivos
y saludables si se les agrega pequeñas cantidades
de germen de trigo, avena instantánea o salvado
de avena (que no necesitan cocción).
· El licuado de pera ayuda a proteger el aparato
cardiovascular. Es una fruta ideal para suministrar
a los niños por su alto contenido en calcio
y potasio, convirtiéndose en fuente de hierro
y yodo.
· Las frutas constituyen uno de los alimentos
más importantes dentro de los naturales, porque
proporcionan vitaminas y minerales, por lo tanto deben
estar presentes en todas las comidas de los niños.
Dra. Silvina Cuartas
Médica Pediatra |