La llegada de un hijo al mundo es siempre motivo
de festejo. Un hijo cambia la vida de quienes lo
rodean pero si, además, quienes lo rodean
necesitan de ese hijo para salvara otro hijo, el
deseo es aún mayor.
La selección genética de un embrión
que puede ser implantado en el útero materno
mediante un tratamiento de fertilidad asistida puede
llevarse a cabo utilizando el método de Diagnóstico
Genético de Preimplantación que permite
descubrir anomalías genéticas de enfermedades
congénitas, pero también transferir
aquel embrión que sea histocompatible con
el hijo enfermo y así poder contar con un
donante que cure la afección y le salve al
vida.
Distintas técnicas desarrolladas en los últimos
tiempos permiten ayudar a un niño enfermo
con Anemia de Fanconi, Síndrome De Wiscott-Aldrich,
Talasemia, Leucemia y otras enfermedades, trayendo
al mundo un hermanito que será HLA, compatible
o histocompatible, ya que cuando este niño
nace las células madre de su sangre de cordón
servirán para salvar a su hermano enfermo.
Esta aplicación del Diagnóstico Genético
Preimplantatorio (DGP) es sólo otra de las
varias ventajas de estudiar al embrión antes
de la implantación.
Sin embargo, para iniciar el procedimiento es preciso
analizar otro factor de importancia, la edad de
la mujer, ya que la fertilidad y con ella la capacidad
de respuesta de los ovarios, declina a partir de
los 30 a 35 años para volverse aún
más baja al acercarse a los 40.
El procedimiento se llevará a cabo una vez
detectado aquellos embriones sanos e histocompatibles,
resultantes de la estimulación ovárica
realizada a la madre ˆque permitirá
conseguir la mayor cantidad posible de óvulos-
que, una vez fecundados, se someterán a una
selección genética. En este punto
será preciso escoger a aquellos embriones
sanos -que no padezcan alguna enfermedad genética-
y que sean histocompatibles con el hermano enfermo,
para evitar un posible rechazo. „Lo importante
es que sólo necesitamos de una célula
para realizar el estudio, el desafío de esta
técnica es a partir de una única célula
saber cuáles son sanos genéticamente
e histocompatibles. El diagnóstico genético
preimplantatorio permite seleccionar un embrión
genéticamente idéntico. Antes de transferirlo,
se realiza esta técnica al embrión
cuando está en estadío de 8 células
(72 horas) y al día siguiente o a las 48
horas ya podrá saberse si ese embrión
es sano e histocompatible"explica el Dr. Sergio
Pasqualini, Director de Halitus Instituto Médico.
Pero, también es preciso hablar de los embriones
restantes. Las opciones posibles que se presentan
son: la criopreservación, que posibilitará
la búsqueda de un nuevo embarazo en el futuro,
o bien la decisión de donar los embriones
a otras parejas con problemas de fertilidad. Si
bien algunos no serán sanos y detendrán
naturalmente su evolución, los que fueran
sanos pero no histocompatibles pueden congelarse
para futuros tratamientos de esa misma pareja o
pueden donarse a otra pareja que los necesitara.
Aunque esta última resulte hoy día
una decisión controversial es preciso tener
presente que la única opción éticamente
incorrecta es la del descarte de embriones. Y también
es indispensable no perder de vista que, cualquiera
sea la opción elegida, será siempre
una decisión de la pareja. Esta nueva situación
muestra una vez más que la regulación
de estas técnicas mediante una ley no prohibitiva
es cada vez más necesaria.
Fuera de Argentina
En Alemania, la ley únicamente permite el
uso de DGP para implantar ese embrión y lograr
el embarazo. En Inglaterra, por otra parte, está
permitido realizar el DGP para detectar enfermedades
genéticas e implantar únicamente aquellos
embriones sanos en el útero materno y recientemente
fue utilizado para asegurarse no sólo que
fuera sano sino que además fuera donante
compatible para salvar a un hermano que sufría
una enfermedad incurable. Sin embargo, dejó
asentado que se evaluará cada caso en particular.
En Holanda, por otra parte, si bien la ley hoy limita
la aplicación de técnicas de fecundación
artificial a fines reproductivos, aunque los embriones
sobrantes pueden ser usados para investigación
con el permiso de los padres, se está evaluando
legalizar la producción de embriones in Vitro
como fuente de células madres para trasplantar
a pacientes con enfermedades degenerativas. Este
procedimiento ya se practicaba en Bélgica
con éxito.
Y en febrero de 2006, el procedimiento de seleccionar
entre varios embriones aquel que sea compatible
con un hijo enfermo de la misma pareja para que
sus células madre del bebé recién
nacido puedan ser el remedio para el hermano mayor
fue aprobado por ley en España. En octubre
del 2008 nació en España Javier, el
primer bebé seleccionado genéticamente
para salvarle la vida a su hermano Andrés,
que padecía de Beta Talasemia e inició
un nuevo camino en el uso de las técnicas
de DGP.
Romina Tomeo
| Coordinadora de Prensa & Difusión |
Halitus Instituto Médico
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Te. 5273.2072
Celular 15 4023.4222
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