La
obesidad en el embarazo
Es bien conocido que a comienzos del siglo XXI
la obesidad ha pasado al grado de epidemia mundial. Esta enfermedad
crónica ha aumentado no sólo en adultos, sino también
en niños, y su avance no ha distinguido sexos ni clase social.
La obesidad es una enfermedad causada por múltiples factores
y sus consecuencias son graves para la salud, por lo que debemos
prevenirla, especialmente en los niños. Una etapa en la que
se debe estar alerta es durante el embarazo. La obesidad se asocia
directamente con dicho período por tratarse de un estado
biológico donde se requiere ganancia de peso. Se debe evitar
entonces un aumento excesivo de peso durante la gestación.
Este exceso de peso no sólo va a influir en la salud de la
madre sino que también tiene efecto sobre la evolución
del recién nacido e incrementa su riesgo a desarrollar sobrepeso.
Recientes estudios informan que el sobrepeso y la obesidad durante
el embarazo influyen negativamente en la salud de los hijos posteriormente,
con un aumento de la tasa de obesidad infantil.
La prevención radica entonces en que la embarazada realice
una dieta equilibrada. Para cumplir con este objetivo es preciso
que este tipo de alimentación se inicie antes de la concepción
y una vez embarazada tener presente que durante el embarazo la mamá
se debe alimentar para dos, pero no por dos.
Tradicionalmente se creía que las mujeres embarazadas debían
comer mucho para que sus hijos estuvieran sanos. Hoy en día
se sabe que aumentar de peso durante el embarazo es diferente a
engordar.
El estado nutricional de la madre antes del embarazo y el plan alimentario
que realice en el transcurso del mismo, influyen especialmente en
el peso final del recién nacido. Por ello es conveniente
evitar la obesidad previa al embarazo o bien evitar engordar por
demás durante la gestación.
La obesidad ya sea previa o adquirida en el embarazo puede traer
complicaciones a la embarazada, entre ellas:
- Hipertensión.
- Edemas, hinchazón, várices, etc.
- Cesáreas complicadas
- Diabetes gestacional
- Ovario poliquístico
- Preeclampsia
De todas formas mientras está embarazada la mujer no debe
bajar de peso, sino cuidar de no aumentar más de lo recomendado.
En caso que la embarazada haya comenzado su embarazo con obesidad
debe tener en cuenta siempre que este problema lo resolverá
en el futuro, con posterioridad al período de gestación
y al parto de su bebé.
Para mantener una alimentación adecuada la embarazada requiere
cubrir las recomendaciones de los siguientes nutrientes indispensables
en esta etapa por diferentes funciones que realizan.
• Calorías: debe consumir en promedio 300 calorías
más que las habituales, siempre y cuando su estado nutricional
sea normal.
• Proteínas: debe aumentar su ingesta en 10 gramos
extras de las recomendaciones diarias.
• Grasas: debe consumir especialmente las de buena calidad
para ayudar la formación del sistema nervioso y la retina
del bebé.
• Hierro: debe incorporar el doble de la recomendación
habitual, por lo cual además de consumir alimentos ricos
en este mineral puede necesitar un suplemento medicamentoso.
• Calcio: es indispensable que consuma las recomendaciones
de este mineral, de lo contrario la mujer debe entregar de su propio
calcio óseo.
• Acido fólico: debe consumir las recomendaciones de
este nutriente de gran importancia para el cierre neural.
• Colina: debe consumir las recomendaciones de este nutriente
porque influye en la formación del cerebro y de los centros
de la memoria del bebé.
• Fibras: es muy importante su consumo para evitar o disminuir
el estreñimiento. Se encuentra principalmente en frutas y
verduras en general.
Cómo prevenir la obesidad en el embarazo
Para cumplir con este plan alimentario, el huevo se convierte en
el alimento ideal y en una excelente opción para la embarazada
ya que la ayuda a incorporar los nutrientes que necesita en esta
etapa, de una manera práctica y conveniente.
Es así como incluyendo 2 huevos a su dieta cubre:
• La mitad de las calorías extras que necesita la embarazada
• La totalidad de los requerimientos extras de proteína
de la mejor calidad
• Cantidades significativas de colina, ácidos grasos
esenciales, folato, hierro y zinc.
Además el huevo es un aliado a la hora de realizar preparaciones
rápidas y fáciles que incluyan alimentos de todos
los grupos alimentarios por ejemplo:
• Con vegetales: revueltos, omelettes, ensaladas, soufflés,
budines.
• Con frutas: panqueques, postres.
• Con lácteos: flan, budines, postres, salsas.
• Con carnes: pan de carne, hamburguesas, budín de
pescado, milanesas.
• Con cereales: tartas, pastelería.
El huevo debe estar siempre presente en la alimentación de
la embarazada porque aporta las calorías necesarias sin excederse.
Ayuda a realizar preparaciones sencillas que brindan saciedad como
también la mejor proteína, grasa de buena calidad
y gran cantidad de vitaminas y minerales.
Podemos afirmar que el huevo aporta los nutrientes necesarios, a
la vez que contribuye a prevenir la obesidad.
Lic. Romina Sayar
Nutricionista del C.I.N.
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