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Embarazo
Bebé
Para tener en cuenta
> Nota de la Dra. Alicia Aichenbaum Odontóloga y odontopediatra.
Una boca saludable para tu bebé
La boca también forma parte de la salud de los bebés.

Generalmente, en bebés sanos y sin inconvenientes se los lleva periódicamente (aproximadamente una vez por mes) a visitar al médico pediatra quien controla su peso y revisa clínicamente para determinar si su evolución es la correcta para un niño de su edad. Se tiene en cuenta el calendario de vacunación y si sufre otro tipo de trastornos como resfríos, dolor de oídos, fiebre, etc. también se suele recurrir al especialista de confianza para seguir sus recomendaciones.
Todos estos pasos son correctos, pero lamentablemente no se le da la importancia que tiene a la salud bucal de los bebés y los niños. Y todos sabemos que las caries, los dolores de muelas, las pérdidas de las piezas dentales son inconvenientes de mucha importancia cuando suceden y éstas últimas irreparables, salvo los modernos implantes dentales, los que son excelentes, pero no de tan fácil acceso y a la vez no se practican en niños.
Por eso es fundamental que desde muy pequeñitos cuidemos la salud oral de los bebés.

Cómo hacerlo?

Dada la estrecha relación que existe entre la mamá y el bebé debemos tener en cuenta que para prevenir hay que prestar atención en el cuidado de ambos.
Para las mamás los consejos a seguir son:
1) una alimentación balanceada, rica en proteínas, minerales y vitaminas.
2) La atención odontológica.
3) La higiene bucal.
La caries dental es una enfermedad infectocontagiosa.

Y en los bebés los factores para destacar de prestar mucha atención son:
1) La alimentación.
2) La respiración.
3) La higiene bucal.
4) La presencia de fluoruros.

En cuanto a la alimentación sabemos que no hay mejor alimento para los recién nacidos que la leche materna. Sus beneficios son incomparables, no sólo por los niveles inmunitarios que la madre le proporciona a su hijo, sino también por los altos niveles afectivo-psicológicos que se dan en el momento del amamantamiento.
Además existen muchos otros factores que influyen a favor de la madre, como por ejemplo, el saber que dándole el pecho a su bebé y cuanto más prolongada es la lactancia materna, es menos factible que llegue a tener un cáncer de mamas.

Existe un componente no muy conocido que se refiere a la estimulación que produce la succión del seno materno al crecimiento y desarrollo buco-facial.
En el caso que la lactancia materna no pueda concretarse se recurre a las leches sustitutas que el pediatra acosejará.
En estos casos se deben utilizar biberones cuyas tetinas sean anatómicas y que reproduzcan el formato que adopta el pezón al ser succionado. Estas tetinas deben ser perforadas con agujeritos muy pequeños para favorecer el efecto de succión.

La OMS aconseja la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de vida del bebé. A partir de esta edad se irán incroporando otros alimentos semisólidos, sin dejar de lado la lactancia por un pereíodo mucho más prolongado.

En cuanto a la respiración, se debe controlar si el bebé la realiza con la boca abierta o cerrada.. La entrada de aire por la nariz produce un efecto de masaje y amplía la cavidad nasal, cuyo piso linda con el paladar, ampliándolo también. En el caso que el bebé aspire por la boca, el desarrollo de esa zona no se efectúa, dando lugar a un paladar más estrecho, con dificultad para que las piezas dentarias entren adecuadamente.

Siguiendo con la higiene bucal, debemos saber que los microbios habitan también en las boquitas de nuestros hijos y descomponen todas las sustancias que en ella entran, como jugos e incluso la leche materna. Los residuos de la leche, sea ésta materna - que es lo ideal - o sustituta, producen en muchas oportunidades unos honguitos que se llaman muguets. Por este motivo se hace imprescindible la remoción de todos los excedentes de alimentos. Cuando el bebé es muy pequeño y aún no tiene dientes, se recurre a una gasita, la que se envuelve en el dedo de la mamá o de la persona que tenga al niño a su cargo y se la pasa por las encías. Si ya se formaron dichos honguitos es aconsejable embeber la gasita en agua tibia con un poquito de bicarbonato. Al aparecer los primeros dientitos en la boca, se debe comprar un cepillo dental especial, muy suave, por ejemplo de siliconas, los que no vienen con mango, sino en forma de dedal, en cuyo extremo se encuentra la parte activa.

No es importante la utilización de cremas dentales hasta los 2 años de edad.

Por último mencionamos la importancia que tienen los fluoruros.
El flúor es un mineral que se encuentra en la naturaleza y se incorpora al esmalte de los dientes, haciendo de ellos una estructura más resistente, y de esta manera los protegé de las caries.
El flúor llega a los niños por vía oral, ya sea en el agua de consumo diario (sea ésta corriente o mineral, etc.) o por medio de gotitas medicamentosas cuando son bebés, para más tarde pasar a los comprimidos de flúor.
Consejos para tener en cuenta.

Para prevenir ya en los bebés futuros problemas dentales, los pasos a seguir son los siguientes:
• Tratar por todos los medios que la lactancia sea materna.
• En el caso de tener que utilizar biberones, que las tetinas de los mismos sean anatómicas y con agujeritos muy pequeños.
• Que los chupetes a utilizar también sean anatómicos.
• Efectuarles la higienización de la boca.

Advertencias
• NO endulzar el chupete
• NO utilizar biberón en reeplazo del chupete.
• NO tranquilizar al bebé con jugos, líquidos azucarados, azúcar o miel. (y menos aún durante la noche).
• NO higienizar con la boca del adulto las tetinas (sean éstas de chupetes o biberones).

Se debe procurar por todos los medios que los niños, a partir del año y medio o dos años aproximadamente, adquieran el hábito de cepillarse los dientes. A esta edad suelen copiar de sus mayores las cosas que ellos hacen.Por eso es el momento indicado para que adquieran ciertos hábitos que difícilmente dejen luego de practicarlos.

La primera consulta al odontopediatra es aconsejable realizarla a partir de los dos años aproximadamente, preferentemente cuando aún no tenga ningún inconveniente en su boquita. De este modo se familiarizará con el profesional quien realizará un control de la boca del niño, enseñándole como utilizar el cepillo de dientes y efectuándole un baño de flúor para proteger el esmalte de los dientitos. Estos dientes , conocidos como los de leche, deben ser cuidados como los definitivos. Sabemos que luego caen para dar lugar a la aparición de los antes mencionados, pero es indispensable que las encías y toda la boca sea cuidada desde un principio para evitar posteriores problemas.

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